Cómo grabar un buen vídeo, por Mònica Tudela

Cómo grabar un buen vídeo, por Mònica Tudela

Cuando se va a grabar un vídeo hay que recordar dos cosas que ayudarán a no perder detalle de la acción. Primero, planificar: tener claro qué buscamos, qué vamos a grabar y cuál es el tema, para, una vez en el lugar, saber qué necesitamos capturar para contar la historia. Segundo, tener los ojos bien abiertos. Está muy bien y es necesario tener un plan pero, a veces (¡y afortunadamente!), la realidad supera o contradice lo previsto y hay que saber reaccionar. Un esquema previo no debe hacer que nos perdamos otras cosas interesantes que pasan. Con la idea clara y la mente abierta, ¡ya se puede salir a grabar!

1.  Antes de empezar

Antes de ponerse manos a la obra hay que comprobar que la cámara tiene suficiente batería y espacio en el disco duro para almacenar las imágenes. Y también mantener el objetivo limpio, si no queremos un material lleno de polvo y manchas. Suena a obviedad pero, en serio, ¡es importante! Una vez comprobado esto, hay que decidir en qué formato, proporciones (4:3,16:9) y calidad en que grabaremos. La elección depende de la salida que queramos dar al material y de dónde queramos verlo.

 

 

2. La iluminación

La imagen es luz, por eso hay que tenerla muy en cuenta. Al grabar, la luz principal de la escena debe situarse delante del sujeto u objeto. O sea: en exteriores el sol debe estar detrás de la cámara, iluminando lo que se quiere grabar. Mejor, además, que en el encuadre no haya grandes diferencias de luz, para que no se vean zonas muy claras y otras muy oscuras. Si la luz incide de frente en la cámara estaremos ante un contraluz y el protagonista se verá oscuro. Si no se puede cambiar a la persona de lugar, para salvar un contraluz puede usarse un foco dirigido al sujeto o algún material blanco a modo de reflector para hacer rebotar la luz que el protagonista tiene a su espalda y dirigirla a su figura.

También son preferibles las luces suaves (de la mañana y la tarde) a las duras (al mediodía, por ejemplo) ya que generan menos sombras.

Para conseguir que los colores de la imagen sean naturales y fieles a la realidad es aconsejable hacer balance de blancos con la cámara. Aunque la mayoría tienen esta opción automática, no está de más hacer balance cada vez que se cambia de tipo de luz (de interior a exterior, o al revés). Eso evitará imágenes anaranjadas. El balance se hace cuando la escena está iluminada, enfocando sobre una superficie blanca.

 

 

3. Cada cosa en su sitio. La importancia de la composición

Componer es situar los elementos dentro del cuadro. En este sentido, el vídeo sigue normas parecidas a las de la fotografía. Así, no suele quedar bien que los sujetos estén en el centro de la imagen. Mejor ponerlos un poco a la izquierda o a la derecha. Es, en esencia, la regla de los tercios. Aplicable en la mayoría de las artes, ayuda a componer imágenes agradables. Se basa en que, si se divide el cuadro en tres partes iguales (horizontal y verticalmente), los puntos donde se cruzan las líneas trazadas son los centros de atención. Es ahí donde es recomendable situar al protagonista. Por protagonista entendemos una persona, un objeto, el horizonte, el mar, el cielo…

Otro ejemplo: si grabamos a una persona que mira hacia un lado es conveniente dejar un poco de aire (espacio) frente a los ojos. Aunque esta regla, como todas, puede romperse, al grabar a una persona es mejor no cortar partes del cuerpo.

 

 

4. Movimiento sí, pero controlado

Un vídeo queda mejor si la imagen es estable. Por supuesto, la imagen puede moverse, pero siempre porque quien graba busca ese efecto, y no porque no ha conseguido que el fotograma esté quieto. ¿Cómo conseguir que un plano no tiemble? Lo ideal es un trípode para apoyar la cámara, aunque en algunos casos y temas es imposible usarlo. A falta de trípode, podemos hacer lo siguiente: sujetar la cámara de forma firme con las dos manos, grabar con los pies ligeramente separados, respirar lentamente o apoyarnos en algún lado. Si hay que mover la cámara (panorámica o zoom), hay que hacerlo despacio, para que se pueda apreciar qué ocurre durante el movimiento, y sabiendo en qué punto vamos a parar. El movimiento tiene que ser continuo y pausado. Tampoco favorece a la estabilidad llegar muy lejos con el zoom. Cuantos más aumentos usemos, más temblará la toma. El zoom digital, además, provoca pérdida de calidad de imagen.

Y otro consejo: mejor no abusar de los movimientos de cámara. Es más interesante dejar que la vida se mueva dentro del cuadro que mover todo el tiempo la cámara.

 

 

5. Variedad en los planos

Al grabar hay que pensar en que el montaje que vamos a hacer sea variado y dinámico. Para evitar la monotonía, hay que grabar tipos de planos distintos. Los generales permiten situar el lugar; los medios y cortos identifican y centran la atención. Combinarlos es lo ideal. Cada plano, además, debe durar un mínimo tiempo (cinco o seis segundos es una buena referencia). Si el plano es muy breve puede que el espectador no tenga tiempo de ver qué pasa. Si grabamos una acción, es mejor grabarla completa: apretar el botón segundos antes de que empiece y apagar segundos después de que acabe. Grabando un mínimo de segundos nos aseguramos que, al montar, el plano dura lo suficiente como para encadenarlo con otro. También ayuda a hacer el vídeo más variado el hecho de grabar planos de recurso complementarios: detalles, hechos u objetos curiosos que sirvan de contrapunto. En la variedad está el ritmo. Y el ritmo es lo que hace atractivo un vídeo.

 

6. El sonido

El vídeo es imagen en movimiento pero también es sonido. Por eso al grabar hay que poner también atención a lo que dicen los protagonistas y al sonido  ambiente. Una frase capturada en el momento preciso puede enriquecer de manera sorprendente un vídeo. Por eso, además de ver, hay que saber escuchar. Teniendo eso en cuenta, hay que intentar grabar en sitios con poco ruido de fondo y, en el caso de entrevistas, usar un micro externo. También hay que hacer notar que si hablamos mientras grabamos, nuestra propia voz puede echar a perder una buena toma. Mejor callar y dejar que hablen los hechos.

En resumen

A modo de conclusión, dos cosas. Primero: todas las normas y consejos pueden romperse y el resultado puede ser igualmente creativo pero, como suele decirse: primero hay que aprender la técnica para poder olvidarla. Segundo: además de cómo se graba y con qué cámara lo más importante es qué se graba: la historia, las personas, la acción. La fuerza de nuestro vídeo estará, más que en ninguna otra cosa, en sus protagonistas.

 

moni gravant Cómo grabar un buen vídeo, por Mònica Tudela

Mònica Tudela trabaja en El Periódico de Catalunya desde hace 14 años. Tras mucho tiempo redactando, ha cambiado el boli y la libreta por la cámara y actualmente es reportera del equipo audiovisual del diario. Cuando no hace vídeos, sus otras grandes pasiones son viajar y hacer fotos.

FOTO: DANNY CAMINAL

3 COMMENTS

  1. […] Y por último, un consejo muy útil. Conviene hacer copia de seguridad del material y, con frecuencia, darle al “guardar” en el proyecto con el que se trabaja. Si se cuelga el ordenador, más vale que nos pille con el proyecto guardado. Quien haya perdido algún proyecto alguna vez y lo haya tenido que repetir ¡seguro que me da la razón! La primera parte la tienes en: http://www.gadwoman.com/2011/12/como-grabar-un-buen-video/ […]

  2. Muy buenos aportes, yo estoy estudiando ing.Informatica, pero mi pasatiempo es la fotografia

  3. Muy buen articulo sobre como grabar, tengo años haciendo video aficionado de mis viajes y familia, por lo visto no he respetado ninguna norma, ya veo porque no me gusta lo que hago y las criticas son benevolentes, slds

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